Recomendaciones a la hora de planificar la temporada

Es momento de iniciar la nueva temporada, y con ello el de realizar una planificación de esta. Tener una planificación nos ayudará a hacernos una idea de lo que nos espera durante el año como entrenadores, nos permitirá mostrar a la junta del club o director técnico nuestras intenciones y requerimientos para la misma e incluso se la podéis enseñar a las nadadoras para que vean que los cambios de intensidad o volumen de trabajo a lo largo del año no son fruto del azar.

Planificar una temporada puede parecer complejo, pero se trata básicamente de contar para atrás. Para empezar, necesitamos el calendario de competiciones. Una vez lo tenemos seleccionamos la competición más importante del año. Si hay dos muy importantes pues dos. Pensando que de esa forma tendremos dos picos de intensidad en la temporada. Entre los cuales si hay tiempo tendremos que aflojar un poco.

Existen muchas y diversas teorías de planificación. Pero a grandes rasgos tenemos que dividirla en diferentes periodos. A modo de ejemplo, estos podrían ser:

  • Periodo pretemporada: Donde prepararemos al cuerpo y mente para empezar a entrenar tras un periodo de descanso.
  • P. transitorio: Trabajo de la técnica, adquisición nuevos elementos y figuras, mejoras condición física específica etc…
  • P. de carga: donde se realiza el mayor volumen de largos, mitades y enteros. Es un periodo donde la ejecución no es buena todavía durante los enteros y donde se realizará un mayor volumen de trabajo.
  • P. competitivo: donde se realizan ejercicios sin gafas y otras aproximaciones a la competición, como exhibiciones, competiciones preparatorias. El volumen baja en picado y la calidad aumenta.
  • P. máximo rendimiento: periodo situado al final de los anteriores periodos y que debe coincidir con la/las competiciones más importantes. Cabe señalar que este estado no puede durar mucho tiempo. Es muy difícil mantenerse en máximo rendimiento más de dos semanas. De ahí la importancia de planificar para hacer coincidir este estado con la competición más importante.

Con estas piezas se trata de montar un puzzle partiendo del periodo de máximo rendimiento y yendo hacia atrás en el tiempo hasta llegar a la pretemporada. Cabe señalar que la pretemporada no debería durar más de 2-3 semanas y que los periodos más largos suelen ser el transitorio y el competitivo. Si se tienen dos competiciones importantes en el año se recomienda volver al periodo transitorio tras la primera y volver a pasar por todas las fases, aunque sea de una forma más rápida antes de llegar al segundo pico.

Este es un ejemplo de planificación usado con un equipo de gimnasia artística de un centro de tecnificación. La última competición era el Campeonato de Europa Junior donde se pretendía llegar en máximo rendimiento. Los meses previos, de septiembre a enero se realizó la pretemporada y el inicio del período transitorio más centrado en la técnica básica y mejoras condición física general y específica.

Espero que os sirva de guía!

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